|
Estábamos a punto de otra gran aventura, mientras los demás se iban lanzando
yo me preparaba con mi papá Yuri a bajar esta duna el cual iría encima de él.
Nos toco nuestro turno me sujete fuerte, sentía una sensación extraña, debía
ser la emoción y la adrenalina. Nos dieron un impulso y salimos a toda velocidad bajando esta duna , grite con mucha fuerza, y mi papi tuvo que
frenar sino nos bajábamos otra duna. Nos paramos contentos y dispuestos a
bajarnos la segunda duna de 100 metros el cual sentimos el doble de emoción.
Mi mamá Rosario también bajo la duna ya la verán en el video.
Fue una experiencia inolvidable para todos quienes realizamos el sandboard.
Ese día fue especial para mi de compartir ese momento de adrenalida con mi papá
Yuri.
Espero que Ustedes
compartan ese mismo sentimiento cuando vayan a Ocucaje.



Ver mis otros
viajes 
|